La
recaudación de los impuestos y las tasas es el ámbito en el cual el Estado
tiene, por definición, mayor inquietud en lograr la adhesión de los ciudadanos.
Por consiguiente debe aportar a esto un cuidado particular tanto para obtener la
adhesión de los ciudadanos como para optimizar los ingresos fiscales y reducir
el fraude.
Bastante paradójicamente, el pago de los impuestos se encuentra sin embargo a la cabeza del proceso de modernización de los Estados. Esto se debe al hecho de que los Ministerios de Finanzas son a menudo los primeros financieros de los programas de e-Gobierno.
La segunda paradoja es que las aplicaciones del ámbito fiscal son ampliamente aprobadas por los ciudadanos, y esto en la mayoría de los países y tanto más cuanto que la seguridad, la confidencialidad y la personalización de las aplicaciones son fuertes.
Es por esto tranquilizador para los elegidos comprobar que si lo medios necesarios y las inversiones son importantes, existe un ROI considerable y rápido en la esfera fiscal. Es también un ámbito, junto con el social, en el que la reducción de los excesivos procedimientos administrativos puede rápidamente mostrar resultados muy positivos, en beneficio, en particular, de la competitividad de las empresas.
El pago de los impuestos es un ámbito de excelencia de ejercicio de los deberes del ciudadano en un marco totalmente replanteado. Puede entonces estar acompañado de una comunicación importante sobre la participación de los ciudadanos en la modernización del Estado. La desmaterialización y la simplificación de los procedimientos y especialmente de los circuitos de papel son perfectamente percibidas por todos como un apreciable avance cualitativo.
El ámbito fiscal se encuentra así, no sin sorpresa, al centro de la transformación de una administración más respetuosa, tanto de los ciudadanos proponiendo verdaderos servicios personalizados, como del medio ambiente, en desmaterialización a fondo de los procedimientos administrativos que afectan a millones de hogares y empresas.
Como en todos los ámbitos que conciernen al e-Gobierno, los beneficios más destacados son:
La desmaterialización de los procedimientos fiscales es tan beneficiosa para el Estado como cómoda para el ciudadano. Es también un poderoso vector de ejercicio de la transparencia y de la confianza en el e-Gobierno. Comprobamos que la adhesión de los ciudadanos se acelera cuando las etapas de identificación / autenticación / firma pueden ser realizadas gracias al uso de un título seguro como una tarjeta e-ID.
En Bélgica, por ejemplo, todos los adultos de más de 16 años tienen entre sus manos una tarjeta nacional e-ID. En 2009, el número de ciudadanos que utilizó Tax-on-web se duplicó con respecto a 2008 (fuente ASA - Agencia para la Simplificación Administrativa, noviembre de 2009). Es una de las 600 aplicaciones personalizadas disponibles en el país.
En Austria, que también dispone de una identificación electrónica desde hace varios años, entre 70 y 80% de la población utilizó la aplicación de impuestos en línea a fines de 2009 (fuente Gobierno federal austriaco, noviembre de 2009).
En Estonia, donde
cada ciudadano tiene una tarjeta eID desde 2007, el 86% de la población utilizó
esta aplicación…a fines de 2007 (fuente Linnar Viik, ex consejero del primer
ministro
noviembre de 2009).
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| >> Las aplicación de e-Gobierno relacionadas con el ámbito fiscal son las más logradas y las de más éxito. La desmaterialización de los procedimientos fiscales es tan beneficiosa para el Estado como cómoda para el ciudadano. Es un poderoso vector de ejercicio de la transparencia y de la confianza así como una herramienta de comunicación en la ilustración de las ventajas de la desmaterialización de los procedimientos nacionales y de sus contribuciones al servicio de un proceso de desarrollo sostenible. |
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